jueves, 3 de junio de 2010

Una gárgola


Se cuenta que la palabra gárgola proviene de una leyenda francesa en la aparecía un dragón gigante llamado Gargouille que vivía en una cueva cercana al río Sena. El tal Gargouille se dedicaba a destruir todo lo que encontraba a su paso y sólo era aplacado con los sacrificios humanos que los lugareños le entregaban.(imaginaos la que podrían liar hoy en día los camioneros franceses en la frontera con un bicho como este). También se dice la palabra gárgola deriva de gargula, en latín garganta y del ruido que hace el agua de lluvia al ser evacuada desde la garganta hasta la boca de la bestia de piedra (algo así como un gorgojeo glo, glo, glo).


Sea cual sea el origen del nombre lo cierto es que a mi me encantan las gárgolas y siempre las ando buscando en los edificios, catedrales o iglesias cuando camino por cualquier ciudad. En el barrio gótico de Barcelona hay muchas y algunas muy curiosas. Hace unos cuantos meses salimos una tarde de sábado a pasear con nuestra cámara de fotos nueva y nos pasamos media tarde fotografiando gárgolas. Si algún día pasáis por el barrio gótico de vez en cuando levantad un poco la vista y buscad por las azoteas y tejados. Os encontraréis con unos cuantos de estos demonios del medievo que siempre sonríen para la foto.


2 comentarios:

  1. Mira que te imagino paseando por BCN con la cabeza p'arriba y haciendo tiiitas, tiiitas, gargoliiiiitas ;)

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  2. Ya ves, Al, es un planazo ir sacando fotos a gárgolas. xD
    Por cierto, T, muy chulo el texto, son cosas que no sabía!

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